Motivo de consulta: Malestar general
5 de marzo de 2011
quédese con el cambio: Que mundo tão parvo
No pienso añadir nada más; bueno sí: Gracias, Florián.
http://florianrecioterraza.blogspot.com/2011/03/que-mundo-tao-parvo.html
2 de marzo de 2011
Íntegro y coherente: hasta siempre, Curi.
![]() |
| Enrique Curiel* |
No fuimos amigos, ojalá. Éramos, simplemente, conocidos. Amigos de amigos comunes (y comunistas, todo sea dicho). Casualidades de la vida que no vienen al caso nos pusieron en el mismo lugar allá por 2005, al poco de mi regreso de Rwanda… ¡cómo le interesaba el “rollo” ése de la cooperación…! Puede que fuera eso lo que me permitio conocerle... Fue en la etapa madrileña de mi vida que tanto echo ahora en falta y que tanto me agobiaba entonces… Pero “las ocasiones las pintan calvas” y, al investigar un poco sobre su figura como personaje público y su larga trayectoria como vicesecretario general del PCE, primero, y posteriormente como senador del grupo socialista, no quise desaprovechar la oportunidad; no fuera que llegara algún crecepelo efectivo al mercado y me quedara con las ganas de saber. Abusando muchas veces de su hospitalidad, le visité con una frecuencia inconstante que dependía, más que de mis ganas, de nuestras obligaciones particulares (las suyas, debo decirlo, absolutamente incompatibles con una vida "normal", porque es justo reconocer que los políticos serios se dejan el pellejo... y solo entonces supe cuánto y a cuanto de su persona renuncian).
Hoy he recordado que siempre me recibía rodeado de papeles y libros, en su casaza de La Moraleja… pero siempre con una tímida cercanía que me hacía sentir como en mi casa propia. Y también ahora, al conocer su muerte esta madrugada, recuerdo con añoranza su vitalidad y conversación pausada, pero apasionada siempre. Largos ratos en su salón… hablando de todo, menos de política. Casi siempre hablando de Política, con mayúsculas, más que de nada…
Lecciones de vida que no tienen precio.
Y no me salen más palabras. Podría decir muchas tonterías sobre él, pero prefiero invitaros a que escuchéis/leáis/veáis atentamente lo que de Enrique Curiel se hablará estos días... y sacad vuestras propias conclusiones. Yo me quedo con la que tuve al poco de conocernos, cuando le pregunté (con toda la educación y prudencia que yo creía tener) el por qué de su renuncia al acta de diputado cuando abandonó definitivamente el PCE: "Un representante del pueblo lo es hasta que deja de serlo", o algo así, me contestó parsimonioso. Y cambió de tema como quién cambia de canal en la tele. Porque era un tío honesto. Porque Enrique Curiel era íntegro y, sobre todo, coherente.
Dada mi condición profesional, sabía desde hace mucho que este momento llegaría más pronto que tarde. Pero no he podido despedirme en persona (nunca le gustó el móvil, ese aparato esclavizador que desconectaba en cuanto podía) y oír la noticia de su muerte en la radio me ha hecho desayunar recuerdos que agradeceré eternamente.
Gracias por todas aquellas discusiones, por todas aquellas clases de historia... por tu interminable paciencia conmigo. Un niño que jugaba (y ahí sigo, Enrique) a ser hombre y que empezaba entonces a darse cuenta de que todo era bastante más difícil y complejo de lo que le habían contado… Gracias por la escucha, siempre atenta, y por lo ánimos… Gracias por los ánimos, sobre todo: desde el principio supiste que ése era uno de mis (muchos) puntos débiles. Gracias por hacerme un hueco en tu sofá... tantas y tantas tardes alargadas hasta la madrugada.... Gracias por todo, Enrique.
Hoy me lo permito: Querido Curi, gracias…
y hasta siempre.
http://www.elpais.com/articulo/espana/ancho/arbol/izquierda/espanola/elpepuesp/20110302elpepunac_36/Tes
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/02/espana/1299041078.html
http://www.abc.es/20110302/espana/abci-curiel-muerto-201103020545.html
http://blogs.publico.es/dominiopublico/category/enrique-curiel/
21 de febrero de 2011
(Contra/Des)Inform-ando
Pero, por si a alguien le apetece... para quien quiera un poco de (des/contra)información, datos y re-flexiones distintas a lo habitual... os dejo dos enlaces de la intervención en una conferencia de finales de enero de Arcadi Oliveres*, que me ha hecho llegar una vieja y comprometida amiga#.
Para no agobiar: se pueden ver los dos por separado; incluso se pueden dejar para un momento mejor de calma en casa... se puede, incluso, ver varias veces cada uno... contrastar los datos en páginas de organismos oficiales... difundirlo entre quien os parezca (no tiene derechos de autor, no es i-legal)... Lo que se os ocurra.
Creo que la escucha atenta de esta charlita merece la pena, ¿y tú?
Los vídeos pertenecen a la Conferencia organizada por la Federación de Asociaciones de Inmigrantes del Vallés (FAIV) y que titulaban El origen de las migraciones modernas.
Arcadi Oliveres es Profesor de Economía en la Universidad Autónoma de Barcelona, activista de diferentes movimientos sociales, conocido y reconocido internacionalmente por sus estudios sobre desarme, decrecimiento, economía norte-sur, deuda externa, etc... y autor de interesantísimos libros (a mí, su Aldea global, justicia parcial aún me abre los ojos y las ganas cada vez que lo ojeo...).
31 de enero de 2011
¿De qué vivo?
Peor que mal llevo lo de mitigar el dolor psíquico...
Pero el dolor de la des-esperanza... ése me deja bloqueado...
Bloqueado no, noqueado.
Sin palabras, boquiabierto, ojiplático...
In-somne...
Sin ideas, des-animado... boquiplático, ojiabierto...
Insomne... otra vez, con más motivo.
Sin aliento:
Des-alentado...
(*)
22 de septiembre de 2010
Mitos sobre la sanidad privada (¿?)
--------------
Reproducción íntegra del artículo "Mitos sobre la sanidad privada", de la sección de Opinión: Dominio público;Diario Público. Martes 21 de septiembre de 2010.
Hace pocos meses se constituyó el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS). Esta fundación –que, por el momento, aglutina a más del 80% de los operadores sanitarios privados– tiene como objetivo poner en valor la aportación de este sector dentro del marco sanitario nacional y dotarlo de una representación acorde con su peso real en un contexto de colaboración y complementariedad con la sanidad pública. La sanidad privada, que da servicio a 8,5 millones de usuarios y sus familias, ha de contemplar en ocasiones el ataque deliberado por parte de quienes, sin ningún dato objetivo, consideran que la sanidad privada, la sanidad que deciden elegir libremente tantos usuarios, es, per se, de mala calidad.
En el artículo titulado “La sanidad española”, publicado a finales de julio en este periódico, su autor trataba de justificar la falta de inversión en sanidad pública denunciando que se estaba prodigando lo que él denominaba “la polarización de la sanidad” en privada y pública, destacando la primera por cuestiones fundamentalmente hosteleras y la segunda, y cito textualmente, porque “es mucho mejor en la calidad del personal y apoyo científico tecnológico que la sanidad privada”.
En ocasiones, el desconocimiento o la falta de información sobre el funcionamiento del sector sanitario en nuestro país hace que se lancen mensajes que en nada favorecen al sistema en su conjunto y que están muy lejos de la realidad. En muchos casos son opiniones fácilmente refutables que, sin menospreciar en ningún caso a la sanidad pública, podrían rebatirse haciendo un listado pormenorizado sobre dónde se encuentran los principales avances tecnológicos de este país a nivel sanitario. No voy a entrar en ello en este artículo, aunque quiero dejar claro que la calidad del sector sanitario privado está fuera de toda duda, como lo demuestra por ejemplo el hecho de que, año tras año, más del 85% de los funcionarios, a través de Muface, eligen libremente el sistema de sanidad privada frente al sistema sanitario público. Tomando este ejemplo como referencia, o el simple hecho de que hay millones de usuarios que mantienen un doble aseguramiento, me pregunto: ¿en base a qué se llegan a esas conclusiones respecto de la sanidad privada?
Lo único que es válido y objetivo para determinar la calidad en sanidad son los resultados sanitarios y, hoy por hoy, no hay ninguna institución pública, sí las hay privadas, que los exponga públicamente. Ni siquiera sirve como indicador el índice de satisfacción de los usuarios precisamente por su subjetividad. El único análisis válido que se puede hacer es por especialidades, por la morbilidad y la mortalidad de los procesos y por el pronóstico y la evolución de las enfermedades. Todo lo demás y las comparaciones que se puedan realizar –que, por cierto, siempre vienen desde el mismo lado y demuestran una gran animadversión hacia el sector privado– lo único que contribuyen es a aportar confusión a los ciudadanos, producir el desaprovechamiento de los recursos sanitarios y empeorar en general la oferta sanitaria de este país.
Se da la circunstancia de que la sanidad privada, a diferencia de lo que ocurre en los países de nuestro entorno, no está integrada, sino que es complementaria al sistema público, ya de por sí universal y gratuito. Además, la sanidad privada está sufragada principalmente de forma voluntaria por unos cuantos millones de usuarios a través de mutuas y aseguradoras a las que realizan unos pagos que contribuyen directamente a descargar el gasto sanitario público, ya que lo que se realice en el sector privado se lo ahorran las arcas públicas. Se estima que este ahorro supone 1.300 euros por persona y año. Por tanto, parece bastante inadecuado, sobre todo en tiempos de crisis, echar tierra sobre un sector que contribuye de forma directa a la sostenibilidad del sistema.
Aunque existiera una sanidad privada con escasos medios y recursos –que no es el caso, afortunadamente–, la actitud debería ser muy diferente. No hay que olvidar, además, que el sector privado está sometido a la legislación vigente y que las autoridades ya se encargan de velar por que se cumplan unos mínimos en la calidad de los medios y servicios que se dispensan.
Por tanto, insisto, ¿cuál es el fundamento que hace que se concluya que la sanidad privada es peor que la sanidad pública? Y ¿qué pensaran los 300.000 trabajadores del sector cuando se está poniendo permanentemente en tela de juicio su profesionalidad y su dedicación?
En este país, afortunadamente, disponemos de uno de los mejores sistemas sanitarios públicos que existen en el mundo. Y dadas las dificultades que se plantean en la cada vez más compleja asistencia sanitaria, tener un sistema público universal y gratuito es un auténtico lujo que no comparte casi ningún ciudadano de los países de nuestro entorno. Pero esto no hace que sea admisible que se critique de la forma que se hace, con tan poca base y de forma gratuita, un sistema sanitario privado que también es un lujo y un éxito para nuestra sociedad, precisamente porque compite con un sistema sanitario público de cobertura universal y gratuito.
Lo único que debería ser válido en un tema tan serio y sensible como la salud son los resultados sanitarios. Con lo que realmente habría que acabar es con la polarización sanidad pública-sanidad privada, porque hay hospitales públicos y privados que son referencias nacionales e internacionales y también hay otros centros, tanto en un sector como en el otro, que habría que replantear.
Por eso habría que abogar, entre todos, por hacer exigibles los resultados sanitarios. Lo demás es demagogia."
(*)Juan Abarca Cidón es médico y abogado. Secretario General del IDIS
Ilustración de Alberto Aragón
Sólo una cosina más: dejo el enlace del artículo. Algunos comentarios de los lectores son realmente magistrales. ¡Ja!
http://blogs.publico.es/dominiopublico/2462/mitos-sobre-la-sanidad-privada/
14 de septiembre de 2010
A propósito de un secuestro(2)
![]() |
| La imagen es de cadenaser.com |
Agradecí entonces los comentarios de Florián y Merch, que añadían a mi opinión algunos elementos interesantes al debate sobre si ciertos tipos de "modelos" de actuación en cooperación deben ser "profesionalizados" o regulados de alguna manera. En primer lugar para proteger a los cooperantes y, además, para garantizar (en la medida de lo posible) la "efectividad" del proyecto de ayuda destinada a las contrapartes locales.
Debo decir, como ya apunté entonces, que es un tema tremendamente complejo. No sólo por sus múltiples aristas, sino porque no cuento con la formación necesaria (¡ya me gustaría!) que me permita opinar al respecto con cierto conocimiento de causa. Y he estado tentado, desde entonces, de compartir a través de estas "Historias Clínicas" algún que otro articulo de prensa nacional en el que se disertaba sobre las "caravanas" solidarias. Pero esos artículos ya los leemos (o no) a diario, en los diarios... Lo que quiero hoy es aportar la visión de "profesionales". Una reflexión tranquila realizada por los que se dedican al estudio y gestión de esto tan difícil que es la ayuda al desarrollo. Creo que es de justicia reconocerles su labor y horas de peleas en despachos de administraciones, universidades y empresas privadas, así como su trabajo de estudio, gestión y diseño de proyectos.
Contamos en España (especialmente en Cataluña, qué casualidad) con auténticas eminencias y autoridades (desgraciadamente y como es habitual, reconocidas fuera de nuestras fronteras y desconocidas de puertas adentro) en el terreno de la ayuda al desarrollo y la cooperación internacional.
Volviendo al asunto del secuestro: se conjugaron en este desgraciado incidente al menos tres factores sobre los que sí quiero verter mi opinión nuevamente, pues creo que es exponer lo que hace "distinto" este episodio, mas allá del interés mediático, ya acallado una vez liberados los secuestrados.
1.- Las caravanas de Acción Solidaria, hasta donde yo sé (y os aseguro me he informado) se gestionan por dicha ONG ( y no ONGD, que una letra más es más que una letra en este mundo tan heterogéneo de entidades sin ánimo de lucro; pero con eso me enrollaré en otro momento...) reciben subvención pública y de donantes privados. Pero su gestión, la organización de la caravana en sí (vehículos, cooperantes destinados a realizar el viaje, formación especifica de estos cooperantes, así como "papeleos" y permisos) corresponde en exclusiva a la organización catalana. Y es Acción Solidaria la que "elige" trabajar con voluntarios en esta tarea. ¿Por qué es importante? Porque no son cooperantes "profesionales". Y esto no implica en absoluto (no soy quién) cuestionar la voluntad solidaria y las ganas y esfuerzo de esos voluntarios que, voluntariamente (y valga aquí la reiteración) deciden jugarse el tipo en intentar ayudar a los que lo necesitan hasta el punto de arriesgar la vida. Pero sí abre el melón de la formación necesaria para este campo, pues no todo son sólo buenas intenciones. Y me permito añadir: la ausencia de formación conlleva a veces asumir riesgos innecesarios, en la mayoría de los casos por puro desconocimiento.
2.- Cooperar en países en conflicto añade a la difícil tarea habitual de la cooperación y ayuda al desarrollo elementos que no pueden (¡ni deben!) ser obviados en el diseño y gestión del proyecto a realizar. Exigen cuidados y gestiones complejas con objeto de garantizar la seguridad de los agentes implicados. Pero esto, garantizar la seguridad, es literalmente I-M-P-O-S-I-B-L-E!.De la misma forma, que una zona sea peligrosa no hace responsable a la población civil de dicha situación, por lo que hay que poner, si cabe, un mayor empeño en conseguir que la ayuda sea efectiva. Son las víctimas, las necesitadas. Porque es de justicia... y de cajón. ¿O es que acaso alguno piensa que es la población mauritana la responsable del secuestro y/o de su propia pobreza extrema? ¿Ser ciudadanos de un país en manos de terroristas y sin supraestructuras de gobierno capaces de garantizar los mas mínimos derechos elementales les hace menos merecedores de la ayuda que aquellos que pertenecen a un país más "tranquilo"?
3.- La aparición en escena del "terrorismo" suma una variable que complica aún mas cosas. Porque es terrorismo islamista. Porque exige la intervención de la Diplomacia y el Gobierno (que hasta entonces, como mucho, lo que habían hecho es apoyar econónomicamente el proyecto -por cierto, ¿cuando llegaremos al cacareado 0,7%?; ¡otro temazo!-) para tratar de resolver el conflicto. Y porque, al final, sólo existen dos soluciones: pagar... o intervenir por la fuerza a riesgo de que sacrifiquen a los secuestrados. Uyuyuyuy... La segunda opción es la que eligió Sarkozy: y los resultados nefastos están en las hemerotecas. La primera es la que eligió el Gobierno español... y también tiene su pegas. Salió bien, pero podía haber sido un desembolso si garantías de éxito. Y además, deja mal sabor de boca, pues no es sino contribuir a la financiación de los terroristas... Ay, que difícil.
Pues yo aquí os dejo mis ideas y el párrafo que destaco del articulo en cuestión... Para quienes quieran ampliar la información os dejo también el enlace al artículo completo. Hay suficiente para darle al tarro unos días... ¿no os parece?
"Para Arancha Cejudo, responsable del portal de voluntariado hacesfalta.org, “es necesario que se ponga no en duda, pero sí en debate, la aportación del voluntariado en la cooperación. Que el sector clarifique la situación de las ONG españolas en proyectos de cooperación: qué hacen y para qué; y que informen a la ciudadanía y les den las alternativas para implicarse en estos proyectos. Tenemos la sensación de que en el sector hemos estado mucho tiempo sensibilizando para captar fondos pero poco hemos hecho (como sector) sensibilizando para movilizar a personas. Quienes quieren ayudar imaginan cómo pueden hacerlo desde sus paradigmas propios pero el sector tiene que clarificar cómo. Hay cada vez más personas que desean pasar temporadas de corta duración en países del sur. A la mayoría les falta información sobre lo que significa, no entienden por qué tienen que cubrir el coste del viaje y la estancia (en el caso de viajes solidarios o turismo solidario) y por qué si quieren ‘ayudar’ no encuentran la forma de hacerlo. La demanda es muy superior a la oferta y es necesario que las ONG empiecen a visibilizar el trabajo que se hace en el sur y a dejar claro qué formas de colaborar con ellas existen”."
Extraído de: De Caravanas y viajes solidarios: ¿hay que regularizar el voluntariado?, por Jordi Martín/ hacesfalta.org.
Texto completo en:
http://www.canalsolidario.org/noticia/de-caravanas-y-viajes-solidarios-hay-que-regularizar-el-voluntariado/24524?utm_medium=email&utm_campaign=boletin&utm_source=semanalCSO
30 de agosto de 2010
10 minutos 53 segundos
Gracias por el enlace, Anuka.
2 de agosto de 2010
Qué viene el lobo... y nosotros, a verlo venir!
Si hubiera sabido que el Profesor Navarro iba a tratarlo a los pocos días en el siguiente (y brillante, aunque reconozco que por momentos espeso y excesivamente técnico) artículo de opinión sólo algunas horas después de mi entrada... me hubiera ahorrado la introducción.
Os invito a su lectura y, sobre todo, a la reflexión posterior.
La mía: nunca hay solo un camino, una forma de hacer las cosas... otro " lo que sea" es posible.
Y quizás eso es lo mejor de un momento en el que nos toca, digo yo, empezar a pensar más en lo importante, porque me da que en septiembre sí que empieza la verdadera crisis... Haremos algo. O volveremos a hacer nada (o sea, lo de siempre).
VICENÇ NAVARRO
Existe una visión excesivamente complaciente de la sanidad española que señala que España se gasta ya en sanidad lo que le corresponde por su nivel de riqueza. Los que sostienen tales tesis presentan los últimos datos de la OCDE (el grupo de países más ricos del mundo) que muestran que España se gasta un porcentaje de su PIB casi idéntico al del promedio de los países de la OCDE. Este dato, sin embargo, es desorientador y poco significativo. La OCDE es un grupo de países de enorme diversidad en su nivel económico, incluyendo países como México y Chile, que tienen un PIB per cápita y un gasto sanitario muy bajos. De ahí que el promedio sea relativamente bajo, lo cual nos da una buena imagen, que es lo que desean quienes utilizan tal indicador.
El indicador más valioso para medir el grado de desarrollo de la sanidad pública española es el gasto público sanitario por habitante comparándolo con el promedio de la UE-15, el grupo de países de la UE de semejante nivel de desarrollo al nuestro. Y ahí sí que no hay razones para la complacencia. Continuamos estando, junto con Grecia y Portugal, a la cola de la UE-15. Si en lugar de tal indicador escogemos el gasto público sanitario como porcentaje del PIB o el porcentaje de la población adulta que trabaja en sanidad, vemos que también estamos a la cola de la UE-15.
Este bajo gasto público explica la polarización por clase social de la sanidad española, de manera que el 30% de la población española (la de renta superior) utiliza la sanidad privada, y el 70% restante, las clases populares (la clase trabajadora y la mayoría de las clases medias), utilizan los servicios públicos. Esta polarización de la sanidad no es buena ni para las personas de rentas superiores ni para la mayoría de la población, puesto que, aun cuando la privada sea, en general, mejor que la pública en confort (una cama por habitación hospitalaria, por ejemplo), tiempo de visita más largo, listas de espera más cortas y mejor trato personal, la pública es mucho mejor en la calidad del personal y apoyo científico tecnológico que la sanidad privada. Con lo cual, si el lector cae enfermo de verdad, le aconsejo que vaya a la pública, tal como hizo el rey de España.
Lo que se requeriría sería una sanidad pública multiclasista que tuviera el confort de la privada, manteniendo la calidad de la pública. Ahora bien, para ello se necesita mucho más dinero. En realidad, la subfinanciación de la sanidad pública se ha agravado como consecuencia de la crisis, lo cual ha forzado a las autoridades públicas a considerar varias opciones a fin de conseguir recursos para la sanidad pública. Algo que debiera ya haberse hecho desde hace tiempo (y que estaba en los programas electorales de los partidos de izquierda, incluyendo el PSOE), era una mayor carga impositiva (y muy en especial de los sectores que se han beneficiado más estos últimos años de la gran bonanza económica) que conllevará mayores recursos al Estado. Es escandaloso que, mientras el porcentaje en impuestos que paga un trabajador de la manufactura en España sea el 74% del que paga su homólogo sueco, el de un gran empresario sea sólo el 38% de su equivalente sueco.
Otra medida que debería considerarse es el incremento de impuestos finalistas sobre el tabaco y el alcohol, mucho más bajos que en el promedio de la UE-15. Otra fuente de ingresos debería ser el pago que las mutuas laborales controladas por la patronal tendrían que hacer a la sanidad pública con el fin de cubrir el coste de atender las enfermedades laborales, que significan casi el 18% de todos los enfermos hospitalizados. Las mutuas laborales (las entidades con mayores beneficios en el mundo mutual) no pagan –como deberían– estos gastos. Si lo hicieran, el Estado conseguiría unos ingresos considerables.
Los medios de información de mayor difusión han olvidado estas fuentes de ingresos, centrándose en los copagos (y, muy en particular, el copago de un euro por visita, cantidad que se justifica frecuentemente como medida disuasoria para reducir la demanda). Se asume erróneamente que el usuario español abusa del sistema, tomando el elevado número de visitas sanitarias por habitante (nueve visitas) como ejemplo de este abuso (el promedio de la UE-15 es de seis). Pero lo que no se dice es que, de estas nueve visitas, hay al menos tres que en otros países son atendidas por o bien una enfermera o bien un administrativo, y que en España, en cambio, las hace el médico. El médico está sobrecargado, pero ello no quiere decir que el usuario abuse, pues en otros países las enfermeras tienen mayor responsabilidad y los médicos tienen mayor apoyo administrativo. Las reformas del sistema, priorizando la atención sanitaria comunitaria, como se está haciendo en Catalunya, es una manera de disminuir la demanda. Por otra parte, quien genera la demanda que ocasiona gastos (farmacia, pruebas clínicas, intervenciones) no es el usuario, sino el médico.
En España ya existe el copago en farmacia y este puede mejorarse en cuanto a su equidad. Pero es erróneo centrarse en el copago a costa de las otras intervenciones públicas más generadoras de recursos. Ello no niega la importancia que el copago pueda tener para conseguir fondos para proveer nuevos servicios (como podología u odontología), siempre que sus precios sean regulados y equitativos. Lo que no puede permitirse es que continuemos a la cola de la UE-15
en gasto público. El riesgo de privatización y de mantenimiento de la polarización pública-privada no procede de los copagos, sino de la desgravación de las mutuas sanitarias privadas, lo cual, además de significar un coste al erario público (cualquier desgravación es un subsidio público), incrementaría todavía más la polarización del sistema sanitario por clase social, lo cual sería un gran error.
Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y director del Observatorio Social de España
Ilustración de Mikel Jaso
Publicado en : Dominio Público, Diario Público, Jueves 29 de Julio de 2010:
http://blogs.publico.es/dominiopublico/category/vicenc-navarro/
18 de julio de 2010
Dieciocho del 7...
Es interesante recordar documentos como los bandos del 17 y 18 de julio de 1936 (donde el propio Franco declara el estado de guerra en las Islas Canarias), o echar un vistazo a los libros de texto de la época (dónde destaca la fecha en cuestión como bandera de los ideales del dictador, y con los que adoctrinó a generaciones con sus "Lecciones de formación del Espíritu Nacional"). La red nos permite incluso recuperar la voz del caudillo ese mismo día en su mensaje radiado al pueblo español: "españioles...blablabla"
El 18 de julio del 36 marca el inicio de una guerra demasiadas veces olvidada y de un golpe de estado pocas veces llamado así; porque eso es lo que fue. Y pocos somos lo españolitos que hoy podemos decir que sabemos lo que ocurrió entonces, como se vivieron en las semanas y los días previos hechos como los asesinatos de Andrés Saenz de Heredia, José del Castillo Saez de Tejada o del "protomártir" José Calvo Sotelo...
Sigo indignándome por no haber estudiado en el bachillerato (que en mi época era BUP) nada de nada en lo referente a estos sucesos tan tristes y que marcaron nuestra historia e incluso el carácter de la España de entonces (y parte de la de ahora)... El bienio radical de la CEDA, Primo de Rivera, la Constitución del 31, el Dragon Rapide y sus vuelos, la Matanza de Badajoz, las matanzas de religiosos, Lerroux... y yo que sé cuántas cosas más que parece que no son importantes...
Y yo sólo quiero aprovechar esta fecha para recordarme mi propia ignorancia, mis cuentas pendientes con el conocimiento y las ganas de que por ello nadie piense que remuevo nada, sino que me intereso por la historia más reciente de España.
Y hoy me he enterado de que el 18 de Julio Franco concedía paga "extra" a los españolitos... ¡qué idea más macabra! Y he pensado que puede que de eso sí que se acuerden algunos. En épocas de miseria una paga extraordinaria no puede olvidarse...
Para mí, aun así, el 18 de Julio siempre será el día en que se casaron mis Padres. Mira tú por dónde, no se les ocurrió otra fecha. Así que: Papá, Mamá: Feliz Aniversario!


